lunes, diciembre 05, 2016

Rumbo Ajuy con unas botas de punto de cruz











Todo el mundo sabe que cuando me subo al coche con intención de salir del pueblo, siempre pongo rumbo norte. Consciente o inconscientemente, siempre tiro para el norte.
Se me olvida que esta bendita isla, también tiene un sur maravilloso. Y ahora, que ha llovido, no muchísimo, pero sí lo suficiente para que todo esté verde.. verde. Algo que a un majorero autóctono le hace sentir felicidad inmediata.
También sabe todo el mundo, y si no lo sabe, ahora mismo lo aclaro, ya estamos en Diciembre, momento en el que aquí montamos una algarabía considerable disfrutando intensamente de la preparación y organización de nuestro calendario de Adviento. Esta es nuestra tercera edición de nuestro calendario de Adviento de actividades. Emma va cambiando de gustos y de intereses, y este año nuestro calendario está más lleno de actividades en el exterior que en el interior. La actividad de ayer, era irnos de excursión.
Con esta excusa y con el firme propósito de ver algo que hacía tiempo que no veía, y de enseñarle a Emma algo distinto a lo que está acostumbrada a ver, pusimos rumbo sur.
La costa oeste de la isla de norte a sur, es parecida. Acantilados, riscos para los de aquí; arena oscura que tira a negra; y la mar como un demonio de manera habitual.
En el suroeste, está Ajuy. Un pueblito a orilla de esa mar tremenda, que a fuerza de romper contra los riscos día tras día, siglo tras siglo, ha horadado el acantilado. Se han formado una cuevas cuya visita es un espectáculo.
El camino es algo más de un par de kilómetros, que está arreglado, pero que puede no ser muy apto para niñas de cinco años. Nos conformamos con subir al primer mirador, y desde allí gozar de las buenas vistas, y de hacer unas respiraciones profundas de agua salada y aire marino. Sigo confirmando que para nosotras no existe una cura más rápida para cualquiera de los males que pueda aquejarnos que respirar este aire. Da igual lo que quieras engañarte, al final la genética manda. Nosotras somos marineras, por los cuatro costados.
Y ya de vuelta a casa, encender la 2º vela de Adviento, y rematar las botas de punto de cruz que  hice durante Noviembre. Hacía muchísimo tiempo que le había echado el ojo a esta revista de BlackBird designs. Estuvo agotada, y desde que LaCasinaRoja, la repuso, me lancé en plancha a por ella. Mi enamoramiento era por un cuadro muy navideño que está en el interior, pero al recibir la revista y ver las botas, sufrí otro enamoramiento instantáneo. Encima, por esos mismos días, Cova, mostraba las que ella había bordado, personalizándolas. Y yo, que de naturaleza soy muy culoveo, culoquiero. No pude más que copiar su idea vilmente.
Primero pensé en bordar para Emma y mis sobrinas, pero cuando me di cuenta de que no tenía tela suficiente, desistí de la idea. Después de hacer la de Emma, comprobé que podía encajar otra, y pensé que a mi ahijada la mayor, o sea, mi hermana la menor, podía gustarle tener una. Todavía no la ha visto siquiera, pero tengo la sensación de que le va a sorprender bastante.
Y así, con las botas colgadas, vamos a seguir disfrutando un poco más de nuestro calendario de Adviento de actividades y de los últimos días de este año.

lunes, noviembre 21, 2016

Y nos fuimos a París!!













Hice una lista de deseos enorme para mi cumpleaños, y casi antes de poner el punto y final del último deseo, empezaron a cumplirse uno detrás de otro.
Hace ya un mes que fuimos y vinimos de París, y aún tenemos frescos los recuerdos y la experiencia.
Hace aproximadamente 7 años, yo hice el mismo viaje, de hecho me quedé hasta en el mismo hotel. Y no han podido ser experiencias más diferentes. 
Se supone que los mayores vamos a llevar a los pequeños, porque es un viaje para niños y bla bla bla.
Íbamos seis adultos y Emma, y puedo asegurar que todos disfrutamos por igual.
Nos subimos en todas las atracciones a las que Emma podía subirse, y pude comprobar lo que le gustan las emociones fuertes. 
Estuvimos tres noches en el parque, que según mi experiencia es tiempo suficiente para ver ambos parques, incluso para hacer las colas para ver a los personajes más solicitados, y las de las atracciones. Para esto también se puede planificar la visita. Al llegar al parque hay un flyer con los espectáculos diarios, y es muy útil, porque te informa de los horarios de los espectáculos, y de donde y a qué horas van a estar los personajes. Con esta información, puedes organizarte, y llegar a casi todo. 
Desde el 01 de Octubre se coloca la decoración de Halloween, y los "malvados" de Disney tienen su momento protagonista. Lo que para mí fue maravilloso, porque ya saben que yo soy más de Maléfica que de Aurora; más de la Reina de Corazones que de Alicia; y por supuesto, mucho mucho más de la madrastra que de Blancanieves. Había un espectáculo de todos los "malos". Un número musical de unos minutos, y luego bajaban del escenario y te podías sacar fotos con ellos: emocionantísimo.
Los desfiles hay que verlos, y el espectáculo de noche también. Creo que no he visto unos fuegos artificiales más bonitos que los que ví allí. De llorar de emoción.
El último día lo dedicamos para ver lo más importante de París. A Emma le emocionó ver la Torre Eiffel, y también Notre Dame, lo demás le dio un poco igual.
Estuvimos también en la librería Shakespeare, y caminando por Ópera, claro que teníamos un guía de excepción, que ya conoce París tan bien como MiNorte, y eso es una ventaja muy a tener en cuenta... Y de todo esto, lo que me queda muy claro es que tenemos que volver. Pronto, y más tiempo.

martes, octubre 04, 2016

De cuando perdí la vergüenza de hacer lista de deseos

Dentro de exactamente 20 días, voy a estar soplando una vela en un cupcake. Una vela que vale por 41 años.
¿Te creías que me iba a dar vergüenza decirlo públicamente? Pues no, ya no.
Y ¿te acuerdas de todos aquellos años en los que llegaba este día y era una depresión total y absoluta? Pues eso, ya, tampoco.
Y no es que vaya a hacer una gran fiesta, y a invitar a un porrón de gente, eso.. tampoco.
Pero sí los voy a esperar con alegría, y como hacía antes, mucho antes de caer en espirales descendentes de histeria y depresión, voy a escribir mi lista de deseos. Sí, de 41 deseos exactamente.

- Un amanecer rosado, con Emma al lado, asombrada de lo bonito que está el cielo.
- Que Héctor llegue, sano y salvo, y su mamá lo disfrute como se merece.
- Unos pocos días más de sol y playa.
- Un viaje a París.
- Risas
- Abrazos
- Unos cupcakes de la Repostería Encantada.
- La agenda de Mr. Wonderful 2017.
- También quiero la de Lucía Be. Tengo mucho que organizar y no me da la vida!
- Lanas
- Papeles
- La revista Making - Fauna.
- Un concierto como los de antes (Pedro, Edgar, Luis, Jesús, Ismael...)
- Una noche llena de estrellas
- Un curso de sushi
- Una hamburguesa del raykillo
- Una excursión a Ajuy
- Ver a Olivia y a Emma jugar
- Una tarde de pintura con Emma
- Conversaciones inacabables con la Lolita
- Ver crecer nuestro proyecto, Loli
- Muchas fotos
- Una tarde para ordenar esas fotos
- Libros
- Cuentos
- Libretas bonitas, para dejar testimonio escrito de este mes
- Dejar que Matilda se me duerma en brazos
- Una bandeja entera del polvito uruguayo que hace Irisucha
- Unos quintillos leyendo a Alejandro Palomas
- Ver a Emma exponer su trabajo de clase
- Un desayuno mirando el mar
- Una noche de lluvia
- Una tarde de canciones de John
- Hacer un tablón de lo que está por venir
- Unas flores
- Una caja de bombones Lindz
- Un té con conversación
- Unas canciones de Guineo
- Un pellizco en el euromillón
- Un salto a Lanzarote
- Una hucha para guardar el euromillón

viernes, septiembre 16, 2016

Dando un paseo por Morro Velosa







Hoy es día de fiesta aquí, se celebra el día de la patrona de la isla, la Vírgen de la Peña.
La celebración de esta fiesta, consiste en una romería desde diversos puntos de la isla, hasta la Vega de Río Palmas.
Cuando yo era joven y delgada, esta fiesta era lo más. Se salía andando desde Antigua, y se caminaba unos 15km, subiendo y bajando una montaña, y luego se llegaba a la fiesta. Claro que, la fiesta era el camino. Yo no sé ni cómo ni por qué, aquí se desvió la cosa, y la romería se convirtió en un gran botellón, lleno de gente, en el que muchos, se quedaron en la montaña. No como los que van al Everest, ni mucho menos. Solo se quedaron durmiendo la borrachera colgados de algún cardo borriquero. De los miles que brotan naturalmente por todo el camino.
Ya no recuerdo cuándo dejé de ir, pero con el tiempo, en esta forma de asocialidad que he desarrollado, cada vez que se acercaba esta fiesta, yo ponía rumbo norte, y disfrutaba del gran tiempo que siempre hay por esta época en MiNorte.
Ahora ya no puedo decidir sola lo que quiero hacer, porque tengo una niña a mi lado, que opina a todas horas, y se queja muchísimo de lo poco que manda.
Hoy, aprovechando la fiesta, y que el tiempo es horrible (de esto me quejará próximamente), desayunamos tarde, en medio de preguntas existenciales a la par de incómodas.
Mientras yo me tomaba mi te con leche acompañado de una tostada con jamón serrano, Emma degustaba un sandwich de nutella con su vasito de leche, cuando se me queda mirando muy seria, y me pregunta: ¿mamá, quién puso el planeta Tierra aquí? y ¿cómo lo fabricó?. Yo hice sifón con el té con leche, y me quedé perpleja total. Ella siguió mirándome fijamente, esperando una respuesta. Yo tartamudeé un poco, aunque alcancé a decir algo así que era algo complicado de responder, pero que podríamos buscar alguna información en internet.
Interiormente me quedé sumida en la más profunda depresión. Yo quiero ser una guerrera espartana enciclopédica para ella. Quiero ser sabiduría, refugio, amor, y alivio. Y resulta que a la tierna edad de 5 años me ha desarmado completamente, y ya no tengo respuestas para darle. He fracasado totalmente en mi misión.
Entonces se me ocurrió la idea de salir de excursión, a ver qué podíamos encontrar en la isla relacionada con su pregunta. Parece que la idea a mi compañera de vida le gustó, y por esta vez, pusimos rumbo Sur.
Primero fuimos directas a ver a la Patrona, descubriendo que todos los ciclistas de la isla habían tenido la misma idea. Y ya de vuelta, decidimos parar en Morro Velosa, no te creas que fue una idea así al azar. De ninguna manera. En Morro Velosa hay una exposición permanente de la formación de la isla, de sus acuíferos, de la fauna y la flora, y de las especies protegidas. Hay una gran isla de Fuerteventura, dividida a la mitad, de forma que se ven representados los acuíferos, y todo el relieve insular. Ahí estaban alguna de las respuestas que Emma demandaba por la mañana.
Morro Velosa es también un gran mirador, que con días claros (y ventosos) como el de hoy, se puede llegar a ver hasta MiNorte, si sabes en qué dirección mirar. Es una visita muy recomendable.
Se ven muchos cuervos y algún que otro guirre. Y si vas con el pelo mojado, te aseguras un secado rápido en cuestión de segundos. Para muestra, la foto de mi melena al viento.
Para los que no lo sepan, esto es Fuerteventura, Fuerte-Ventura.. ¿Qué te creías, que el nombre venía de otra cosa?

sábado, septiembre 10, 2016

El Immie Tee de Emma en la tienda de la tía Itxi










Hacía mil años que tenía este patrón en mi lista de pendientes. Y este verano me pareció el momento oportuno para meterlo en las agujas. No tomé notas (sigo sin aprender) de lo que fui haciendo.
Como siempre, en este modo que tengo de tejer in my own way,.. me da algunos quebraderos de cabeza. El hilo que yo elegí (algodón de katia) no se correspondía con el recomendado por el patrón, por consiguiente, las agujas tampoco. Y si a eso le añades que las niñas para las que teje la diseñadora son bastante más grandes que la niña para la que tejo yo.. En fin, un batiburrillo bien interesante para lograr desquiciar a cualquiera. A cualquiera que no sea yo, claro está. Porque ¿por qué iba yo a ponerme a tejer algo siguiendo un patrón al pie de la letra?. Eso no es emocionante..
Así, me encuentro que tengo que ir reformando el patrón a medida que voy tejiendo, para ir encajándoselo al cuerpito de MiMariposita.
La cosa es que ni tan mal. Cuando había alcanzado la medida del largo que ya me estaba bien, me di cuenta de que el escote era enorme, pero nada que una cuantas disminuciones repartidas no pudieran solucionar. Total, que nos quedó una camisita de verano la mar de apañada, que Emma ha usado bastante.
Estando en MiNorte, nos dimos un paseo con ella, y llegamos a la fantabulosa tienda de La Tía Itxi, sitio que no puedes perderte si estás por esos lares. Itxi es amable, simpática, y la tía que todos los niños quieren tener.. No sé cuantas veces estuvimos por allí a saludarla durante nuestras vacaciones. Qué fácil pegar la hebra y que pase el tiempo. Qué bueno que haya gente valiente como Itxi, que crea en su proyecto y se tire a la piscina (tal como está el patio) y tire para adelante con sus ideas.
En la tienda hay muchas cosas maravillosas que hacen las delicias de los peques y de las madres, no vamos a engañar a nadie, en este punto de la vida. Emma, que está atravesando una época Sylvanian, casi hiperventila cuando vio una estantería llenita de Sylvanian.
Yo me enamoré de las botas de agua, de las camisas de rayas, y de las pulseras de cuero.

viernes, septiembre 02, 2016

Buscando la manera








Pierde los temores y convierte
en mariposas las serpientes
que después de la tormenta
calma  habrá.
No dudes siempre 
navegar contra corriente
vuelve fuerte, si no pierdes
el faro que está al final,
nunca dejes cabos sin atar,
nunca dejes guerras sin luchar.

El Faro/Edgar Oceransky

Mis vacaciones han tenido una banda sonora particular, que solo sonaba en mi cabeza, porque afuera, lo que todo el mundo oía era verbena y reggaeton. Bueno no todo el mundo, hubo un gran grupo de personas que nos concentramos delante de Guineo, un sábado por la tarde, con el muelle como escenario, qué gran momento. Y bailamos, vaya si bailamos.
Pero lo que quería contar, es que no sé por qué, muchos días me levantaba con la canción de Oceransky en la cabeza. Y como la cosa parece que no pasaba, me dediqué a destripar la canción, y vaya, fue como una revelación. Ciertamente, tengo algunas guerras sin luchar, y algunos cabos sin atar, que he ido dejando de lado, porque la pereza y el miedo luchan a brazo partido por ganar el puesto de sensaciones, con solo pensar en la batalla.
Pero el tiempo vuela, y tarde o temprano voy a tener que afrontar lo que llevo tanto tiempo esquivando.
He aprovechado el tiempo en MiNorte para prepararme, como si fuera la instrucción de un soldado que pretende partir hacia filas. He hecho por mí, lo que mejor podía hacer: cargarme de energía.
He acumulado mucha vitamina D, me he dado largos baños de agua salada, he bebido mucho té, café, vino, vermú...y quintos, muchos quintos. He tejido un montón (próximamente los detalles), y he leído mis revistas favoritas. Podría decirse que es un entrenamiento bastante peculiar para intentar ganar cualquier combate, pero yo, que me conozco el terreno en el que voy a bregar, sé perfectamente que todas estas cosas equilibran mi cabeza, y que esa es la única arma que necesito para salir victoriosa de este trance.
Sé donde está el faro, y me siento fuerte, es el momento de empezar a atar cabos y de pelear guerras.

jueves, agosto 11, 2016

Inventario tejeril






En mi primer día de vacaciones además de poner lavadoras, ir a la tintorería, a la compra, y al taller.. He hecho algunas de las cosas que más me gustan.
Me encanta ese primer momento en el que 15 días de vacaciones me parecen un tiempo eterno, en el que me creo que voy a poder tejer lo que se suele tejer en un año, que voy a poder dormir todas las horas que no duermo el resto del año, y que voy a ser capaz de estirar el tiempo como un chicle.
Sé que este pensamiento es de lo más infantil, pero no lo puedo evitar. Y aunque sé también que todo se me quedará a medias, que probablemente duerma menos que antes, y no me de tiempo a hacer todo lo que pretendo, me encanta empezar las vacaciones con tantas intenciones.
De momento hoy he hecho muffins de arándanos y frambuesas para desayunar con esta receta, sustituyendo los chips de chocolate por las frutas. Por cierto, que tanto los arándanos como las frambuesas son frescas, que Mercachona a tenido a bien traerlas por estos lares.
A medio día, después de terminar todas las gestiones, he llegado a casa y me he puesto un vermú, mientras Emma, con sus recién estrenados 5 años, tiene un montón de preguntas que hacerme sobre el movimiento rotacional de la Tierra.
Y aunque me tiendo en el sofá con la firme intención de dormirme una siesta, la costumbre de estar a mil por hora todo el tiempo, no me deja. No  es fácil bajar de revoluciones.
Me preparo un iced matcha tea, y hago recuento de labores. En dos días he sido capaz de montar cinco cosas, y no descarto empezar alguna más. Estoy decidida a retomar con fuerza la misión acabar con el stash.
Esto es, de arriba abajo. Merino 100% de Katia de color verde, para el aviatrix de un sobrino que nacerá próximamente. Merino classic de Katia en color azul, para una faunajakke para Emma. Natura Just Cotton en Médium DMC y de color agua, para el prairie fire también para Emma.
Abajo, Ewas-sockenwolle de color naranja para unos archie stocks para mí. Y por último, Katia socks para unos kai-mei para mí.
Y no sé por qué, me he puesto esta lista de banda sonora, hacía mucho tiempo que Ricardo no me hacía compañía.