domingo, julio 16, 2017

De cuando la tierra brilló como una joya







Transcurren los días lentos, y llenos de cosas.
El secreto mejor guardado desde hace unos meses es un proceso de organización y planificación minuciosa, que hasta deja espacio previsto para la improvisación posible.
No siempre es fácil, pero si no lo intentas siquiera, pues ya ni hablamos. Los domingos son el día de hojas y libretas, de decidir menús, actividades, y de balance de tareas laborales. Todo queda encajado como una escaleta.
Cuento a favor, con los días claros, largos y calurosos. Me gusta el calor. Me siento feliz con 30º y con no tener que ir cargando con una rebeca o un chal, porque por debajo de esta temperatura siempre tengo frío. Siempre.
Y con los días así, y la luz... la maravillosa luz de esta tierra, hace que mires, y te fijes. Y a la hora del crepúsculo, parece que todo se transforma en oro, y la tierra brilla.
El encanto de una tierra que brilla cuando se va el sol, que la aridez de todas las montañas transforma la tierra en un reflejo que hace daño a la vista, de la hermosura que desprende.
No hace falta nada más para celebrar, porque ya esto en sí, es una gran razón para hacer una reunión de cuatro y que terminemos en fiesta. Como decía García Márquez, en Noticia de un secuestro.
Hemos caído, de pie en un grupo de gente que mantiene firme este espíritu celebrativo, y que improvisa asaderos y mojitos en un santiamén. Y también esto es un motivo para celebrar. Descubriendo como descubro, muy a mi pesar, de lo carente de sentido que tienen algunas cabezas.
Y ya hoy, domingo de planificación, he montado la semana próxima, y la encaro con alegría y esperanza. Porque la esperanza se ha renovado este fin de semana.
Volvió mi amigo, uno que estaba aquí, pero estaba perdido. Muy perdido.
Pero volvió, y me trajo un mensaje de amor, esperanza y fé, que es como si me hubieran reseteado, y hasta ahora no me daba cuenta de lo mucho que lo necesitaba.
Y me voy corriendo, que me acaba de sonar la alarma del rato de cosquillas y risas, y estas cosas, no se pueden retrasar.

martes, junio 13, 2017

Make up experience 2017 GC









Todo empezó el año pasado por esta misma época, cuando LucíaBe, sacó el RedMonday. Ana Albiol hizo una review del labial y del esmalte de uñas. Y ahí conocí a Ana, y ahí mismo sufrí un crush total por ella. A tal punto que empecé a seguirla en redes, YouTube, Facebook e IG. Y el crush no ha hecho más que crecer en estos meses, casi el año. Porque, te iba a decir qué de cosas estupendas tiene Ana, pero lo mejor es que vayas a su canal de YouTube y la miras, y luego me dices.
Pero así a grandes rasgos, puedo decirte que Ana es una profesional del maquillaje, que comunica como pocas Youtubers, y que encima está muy interesada en que no solo nos veamos bien por fuera, sino que te impulsa a que te cultives por dentro, y a mí eso, pues me tocó. Porque si no lo sabes, te lo digo, soy una constante aprendiz de todo aquello que me puede aportar por dentro. Ya sea una práctica de yoga, una sesión de coaching, o una meditación guiada.
En otro momento te voy a contar todo lo que me ha pasado con mi cara, mi rosácea, y todo lo que me ha costado llegar a un punto de equilibrio con ella. Ahora mismo estoy en un punto muy bueno, y los brotes están controlados, casi.
Siempre he tenido muy interiorizado lo de cuidarme la cara, y maquillarme. Y desde el año pasado, por fin, puedo volver a salir con mi base de maquillaje y la pestaña pintada.
Después de ver los videos de Ana, compré su curso de automaquillaje, que habré visto unas cuantas veces. Y fue este febrero cuando Ana inició su Make up Experience 2017, y anunció que una de los sitios a donde iba a ir era Tenerife. Dos de mis neuronas colapsaron, y empezaron a aplaudir dando saltitos a la voz de: vamos! vamos! vamos!.
Y me marqué el día en la agenda en que salían las plazas de los cursos a la venta. Y entre un día y otro, se empieza a hacer patente una demanda interesante, del curso en Gran Canaria. A los pocos días, se hizo oficial, y el curso sería también en Las Palmas de Gran Canaria. Ahí lo tuve claro: quiero ir! quiero ir!.
El día en cuestión, salieron las plazas y yo llevaba dandole a "refrescar" la página, casi una hora antes. Ni siquiera sé bien qué angelito estuvo al lado mío, pero pude conseguir una plaza. De las 16 que se pusieron en Gran Canaria. No me lo podía creer.
Desde que conseguí la plaza, hasta el momento del curso, cada vez que lo pensaba me ponía nerviosa. Primero no podía creer la suerte que había tenido de coger una, y segundo, iba a ver a Ana en persona. Ya sé que esto es de muy friky-fan.. y mira, bien contenta que estoy con ello.
La cosa es que llegó junio, y llegó el día. El curso duró 5 horas prácticamente, en las que Ana no paró de hablar, y nosotras de escucharla. Ana es una apasionada del maquillaje, y se nota en cada una de sus palabras, y eso, es lo que hace que te llegue de verdad. Aprendí lo que creí que no iba a ser capaz de aprender, y me llevé unos tips maravillosos, que ya he puesto en práctica desde entonces.
Y ahora vamos a lo práctico. Probé allí la famosa Pure Radiant, la Hot Sand, y el Jungle Red. Todo de Nars, y ya lo tengo en la lista de mis próximas compras, cuando vaya agotando lo que tengo. Yo he usado siempre los productos de BobbiBrown. Me acuerdo de cuando solo lo encontraba en Madrid, y  de la alegría tan grande cuando pusieron un stand en El Corte Inglés de Mesa y López. Recuerdo que allí había un maquillador, al que le he perdido la pista, pero que se llamaba Ángel Márquez, y que me maquilló un par de veces, con resultados maravillosos y que yo nunca pude reproducir.
Una de las cosas que me ha quedado clara a la hora de maquillarme es la necesidad de que la cara esté muy hidratada. Fíjate que yo me ponía mi crema, y esperaba a que se absorbiera bien, luego me ponía el primer, y volvía a repetir la misma operación. Con este curso he aprendido a poner la base encima de las cremas, y que la cara esté como húmeda. El resultado es espectacular.
Otra cosa que pude probar, y a la que hasta ahora no le había dado demasiada importancia: el rizador de pestañas, concretamente el de la marca Surratt. La diferencia es tan notable que merece la pena cada euro que vale. Esta semana, sin darle muchas vueltas lo he pedido, junto con una brocha tipo Yachiyo, que es versátil y muy necesaria.
Por primera vez en mi vida, me maquillé las cejas, y oye, pues sí que se nota, y marca diferencia. Y por primera vez también me hice un eye-liner. Que tendré que practicar hasta el infinito para poder hacerlo bien.
Otra cosa que aprendí, y que no me ponía por miedo a parecer Donatella Versace, es los polvos bronceadores, el iluminador y el colorete. Todo en su justa medida y en el punto exacto donde va. También pude comprobar la importancia del sellado del maquillaje con los polvos traslúcidos, a los que hasta ahora les tenía como manía, porque me parecía que me taponaban la cara.. Pero nada que ver, solo hay que elegir un buen polvo, y controlarlo... ¡como casi siempre, en la vida!.
Salí del curso y pude darle un abrazo rápido a mi amiga Adi, que me llevó corriendo para el aeropuerto, y cuando llegué a casa, aún tenía esa cara. La Pure Radiant aguanta perfectamente todo el día. Y da una cara muy natural, que me dejó totalmente flasheada. No me quedaba carmín ya, pero a quien le importa a las ocho de la noche. La única tristeza que tenía, era que me tenía que desmaquillar.
Me llevo un recuerdo maravilloso de esta experiencia, que repetiría sin dudarlo un segundo.

sábado, junio 10, 2017

WWIPD 2017




Un año más, llega el día de tejer en público. El espíritu de este día es sacar las agujas a la calle, y no tejer escondida en casa, por el miedo a sentir el dedo acusador de: tejes!!! como una abuela.
Es una especie de día del Orgullo, pero del orgullo tejedor.
La cosa es que desde ayer, hay un virus extraño en esta casa, que nos pide estar cerca de un aseo. Así que dadas las circunstancias, en lugar de tejer en el exterior, voy a tejer en el interior, pero con público. Emma va a ser mi público hoy.
Después del almuerzo, pusimos Ratatouille y a darle al calcetín que tenía a medias. El momento tremendo lo puso Emma, al preguntarme cuándo iba a ser el momento en el que ella pudiera coger las agujas. Exploté instantáneamente ante su pregunta, me repuse rápidamente, y le dije que pronto, que cuando ella quiera. Ella, muy juiciosa, ha dicho que el próximo fin de semana, que éste está concentrada en la actuación de mañana. (Mañana actúa con su nueva clase de ballet)
Para ser honesta, tenía la bolsa de las labores perdida. No toco una aguja desde hace por lo menos mes y medio. Varios son los motivos, pero el fundamental ahora mismo, es que siento necesidad de leer. Y estoy devorando con fruición casi todo lo que tengo en el kindle.
A finales del año pasado, y rompiendo una de esas barreras ridículas que tengo en mi cabeza, me apunté a un club de lectura virtual. Gracias a él, leí una serie de títulos que no hubieran caído en mis manos de forma normal. Y la experiencia estuvo bien. Pero luego llegó el comienzo de año, y el trabajo se enloqueció, o bueno enloquecí yo, y me di cuenta de que no iba a poder cumplir con el compromiso que requería el club. Así que me desapunté. Pero me quedó el gustillo de la buena experiencia, y las ganas de retomarla, a ser posible en la vida 1.0
Y como el Universo tiene como premisa lo de Your wish is my command.. A finales de marzo, me propusieron formar parte de un club de lectura. Físico, y que se reúne una vez al mes. Formado por mujeres, que después de hablar del libro que hayan elegido, se van a cenar. Imagínate mi cara: libro y cena... ¿dónde me apunto?.
Hasta ahora, los libros elegidos, son relecturas para mí, pero que he disfrutado muchísimo. Y este es el libro para el mes de Junio. Aún no lo he empezado, porque justamente ayer terminé de leer La noche que no paró de llover. Que me enganchó desde la primera página, y que he disfrutado hasta la última.
Así que hoy, nos hemos hecho unos polos de batido de frutas, que ya empieza a hacer acto de presencia el calor, y vamos a seguir dándole a las agujas y a las letras... Alternándolo con la cantidad de canales nuevos que tenemos, que esta mañana vino el señor de movistar a instalarnos la fibra, y aún no hemos sido capaces de ver la cantidad de cosas disponibles que tenemos para visualizar.

martes, mayo 30, 2017

Día de Canarias fuera de estándares






Hoy estamos celebrando el día de Canarias, y desde anoche se oyen isas y polcas con más frecuencia y volumen de lo normal. Un día vamos a tener que hablar de "lo normal".
Porque lo normal en el coche de mi padre es oír siempre folklore canario, en el mío no, claro.
Entonces lo normal hoy, es que toda la música que se oye por las esquinas sean isas y seguidillas.
Y en las casas, se come hoy sancocho, o puchero, o costillas con papas y piñas; o si vas deprisa, un bocadillo de chorizo de Teror con un trozo de queso tierno.. Y se bebe clípper de fresa, y de postre frangollo.
Y anoche aquí se montó un fiestón. Y todo el mundo se atavió con sus ropas de "canario", y cargados con cestas con huevos duros, papas arrugadas y mojo, se fueron al Baile de Taifas, y allí se dieron a la comida y a los quintillos. Y seguro, que casi todos se "echaron una pieza" con quien se le puso al lado. Y cada tanto, en la radio, suena esta canción. Pues eso, que con lo poco que nos cuesta aquí hacer una parranda, imagínate una fiesta donde se ensalce todo lo canario, vamos, es la fiesta del año, si me apuras.
Emma ayer se vistió de canaria para su cole, y jugaron al palo, y vieron lucha canaria, y comieron pellas de gofio. Así que ella tuvo ayer su día canario. Cuando le dije que por la noche nos volvíamos a poner los trajes y salíamos al baile, me dijo, literal: ni de broma.
Así que ni baile, ni piezas, ni papas compartidas. Nos quedamos en casa. Y hoy pues tampoco estábamos más canarias que otro día. Iba a contribuir con la música, por ambientarnos y eso, pero los vecinos se han encargado de ello. Han torturado ambientado al barrio completo.
Total, nos hemos quedado en casa, pintando, ganchilleando y cocinando.
Otra vez una caja de restos, y una manta a largo plazo. Esta vez, son restos de los ovillos de lana de calcetines. Durante un tiempo hacía los calcetines a media pierna, y me sobraba bastante del ovillo, casi como para hacer otro calcetín. Así que cuando fui cogiendo más práctica, fui alargando los calcetines, hasta casi convertirlos en medias, y no sobrándome más de un metro de lana. Pero de esos restos, fui haciendo mini granny squares. A día de hoy tengo 159 cuadraditos. Muy variados, y sin idea clara de cómo los voy a unir entre ellos. Eso será algo que resuelva la Violeta del futuro.
Y en lo que a la cocina se refiere, pues muy canarias, no estábamos. Hacía tiempo que le oigo a mi prima decir que ella las judías compuestas las hace con atún, en lugar de chorizo o bacon. Y yo que en cuanto a cocina se refiere, todo me gusta probarlo, pues allí que me he puesto hoy. Y tengo que decir, que a partir de ahora mis moros y cristianos van a ser siempre con atún. Qué ricas, y mucho menos pesadas.
Y ya de postre, brownie, con ésta receta. Y sí, es la-receta. Directa a mi libreta. Me estoy sintiendo como casi siempre, desubicada. Todo el personal comiendo bienmesabe, y yo tirando a los internacionalismos.
Venga va, sube los altavoces, que vamos a ponernos un poco en situación.


jueves, mayo 25, 2017

Hygge, Love, Sense8



El domingo pasado, tuve un día zen.
Mi coach (sí, ahora tengo una coach, ya te explicaré un día para qué), me trajo estas letras de regalo.
Y como si se hubiera desatado un encantamiento, desde que coloqué las letras sobre el mueble, se desparramó un aire de amor total por el piso.
Nos podemos poner todo lo incrédulos que quieras, pero la energía está ahí, a veces se puede hasta tocar.
Con ese ambiente tan propicio, una niña de excursión, y una madre con necesidad de silencio e introspección, me hice varios litros de té, otros tantos de gazpacho, y me coloqué delante del iPad con mi big square granny.
Esta colcha la empecé hace ya unos cuantos años, y surgió de la necesidad de ir quitando del medio un montón de restos de algodones. La cosa va así: voy haciendo cosas, y los algodones que me van sobrando, los pongo en una cesta. Cuando ya hay unos cuantos miniovillos, retomo la colcha y el ganchillo. Le doy como poseída hasta que se me acaban los restos. Entonces la meto en una bolsa bien cerrada para que no me de un super ataque de alergia cuando la vuelva a abrir.
En estos días tenía un montón de ovillos que emplear, así que el domingo me pareció una fabulosa tarea para acometer.
De mientras, hice una re-visión de la primera temporada de Sense8. La recomiendo, mucho, muy fuerte.
Es una serie bonita. Llena de amor. Llena de sentimientos.
Terminé la primera temporada, seguí con la segunda. Y me quedó un sentimiento de orfandad total. Así que el domingo y para aplacar un poco estos sentimientos, me dispuse a volver a verla. Y después de acabar la primera temporada, por segunda vez, me reafirmo en profesarle amor total a cada uno de los 8 personajes protagonistas.
Así fue mi domingo zen. No ha podido ser mas hygge.

lunes, mayo 15, 2017

XXX Feria de Artesanía







Abril y Mayo, aquí es pura feria. Bueno.. no tanto. Aunque nosotras, tenemos tres apuntadas en la agenda como citas ineludibles. Primero Feaga, luego La Feria del Libro, y por último la Feria de Artesanía.
Poco te puedo contar nuevo. Me gusta mucho el emplazamiento nuevo, y la gran cantidad de artesanos que acoge. Yo, de verdad te lo digo, qué arte hay por todos lados. Me asombra la capacidad de creación de las personas. Es asombroso y maravilloso.
Un año más pudimos ver a mi bisabuela, a la que Emma, de verla de año en año, ya la reconoce: mi tatarabuela!!!, y esta vez, al ver a la señora que estaba al lado, me preguntó curiosa quién era. Le expliqué que era la tía de Maba (así llama a mi madre, su abuela), y quedó satisfecha. La ubicó perfectamente, cuando le conté que era la señora que nos había regalado las cardas para la lana. Sí, tengo unas cardas de mi tía abuela Catalina, famosa por tejer en telar, y también por trabajar la lana de muchas maneras.. me gusta pensar que de alguna manera, en mi ADN tengo un poco del suyo.
Este año, había una muestra especial de sombrerería. Con la posibilidad de probarse unos pocos, y hacerse unas fotos. Ni que decir tiene que nos los probamos todos. No hay nada que me guste más que un sombrero, una pamela, hasta una boina.. Son maravillosos.
Hablamos un ratito con mi amiga Bianca, que sigue teniendo unos trabajos maravillosos, y me hice el propósito de buscar hueco y empezar a acabar algunos de mis UFO's, que son muchos y muy variados. Es posible que en algún momento ponga rumbo sur, y me deje contagiar por la energía de ella misma y de sus alumnas, y coja impulso para poner la máquina de coser a pleno rendimiento.
También estuve un ratito hablando con otra quilter del sur de la isla: Junebell. Conocía algunos de sus trabajos por la red, y pude ver en directo la gran combinación de telas, y el marcado estilo tradicional que impera en sus trabajos. Me gustó mucho charlar con ella.
De último, compramos una cajita de galletas de gofio y plátano, clásicas en nuestra casa y los mercadillos tradicionales de la isla, y nos marcamos unos bailes al son de isas y seguidillas.
Ya en el coche de vuelta a casa, íbamos hablando de lo que nos había gustado más y lo que menos. Últimamente nuestras conversaciones no tienen desperdicio, y van dejando ver a una pequeña persona que va trazando su camino con su propio criterio. Ella quedó maravillada por los artesanos que elaboraban figuritas de cristal allí mismo, no tenía ni idea de que el cristal se fundiera, y se pudiera trabajar. Y entonces me doy cuenta de la cantidad de cosas que todavía le queda por aprender, y en las que yo no reparo porque me parecen obviedades.
Nos queda un camino fascinante por recorrer.

sábado, mayo 06, 2017

Sábado de feria y letras





Hoy nos levantamos temprano, y nos fuimos muy bien arregladas a la Feria del Libro de nuestro pueblo. Modesta, pero llena de literatura interesante.
La madre de esta casa estuvo despistada esta semana, echémosle la culpa al Decreto 113/2015 del 22 de mayo, que me ha tenido absorbida la atención y la razón, y aún será así, hasta la semana que viene, en fin.
Debido a este despiste, no apunté a LaMariposita a los talleres que habían, y que tenían toda la pinta de ser super divertidos. Así que fuimos en calidad de visitantes y no de participantes a la feria. Nos dimos una vuelta por todos los stands, aguantando con fuerza la cartera, porque qué tentación diosito.
El día estaba hoy como para coger una mesa en cualquier terraza, o mejor, tirar la toalla en cualquier playa, y quedarse ahí hasta la noche. Pero aquí LaMariposita, tenía miedo de que sus nuevos libros se le llenaran de arena o se le ensuciaran con el colacao de las cafeterías, y no hubo forma de convencerla.
Así que nos volvimos a casa, y cada una tomó posesión de su zona del sofá y de sus nuevas letras.
Seguro que esto lo he dicho muchas veces, pero una más no va a hacernos daño: qué placer y qué lagrimones, verla venir corriendo al sillón con su libro en mano, deseosa por ir juntando letras.
Yo creo que de todas las expectativas que he ido acumulando con los años desde que me reproduje, y que intento mantener raya, -ya sabes, las expectativas son una trampa-, la de ver a Emma leer, y disfrutar de las letras, ha sido siempre una constante. Y ahora verla hecha real, es maravilloso. No, espera, ma-ra-vi-llo-so.
Once again: MA-RA-VI-LLO-SO
Hoy la he imitado yo a ella, y he hecho lo mismo con uno de los libros que compré, el de Nicolás Castellano. Recuerdo las primeras veces que oí hablar de él, o mejor dicho, que lo oí hablar a él mismo. Sigue siendo un referente a la hora de hablar de inmigración. Así que cuando vi su libro, contando esta historia tan increíble, y que al mismo tiempo nos toca tan de cerca, no pude reprimir la compra. Bueno, en realidad, tampoco quise, reprimirla, digo.
Y poesía, mucha poesía. Porque la poesía, nunca es suficiente.
Menos mal, que la comida estaba  lista antes de salir, porque se nos ha ido la mañana pasando las páginas de nuestros nuevos libros.
Se abrió la veda de las ensaladas, y aunque sé que hoy no es lunes, y que las lentejas se compen preferentemente los lunes en esta casa, hoy es un buen día para hacer una excepción. Ensalada de lentejas, y pan de masa madre y alcaravea. He tardado casi una hora en comer este platito. Cuestiones técnicas aparte, que te voy a contar próximamente.
Y en un rato, otra vez a la calle que tenemos cumpleaños, pero ahí te dejo una pista de lo que voy a hacer esta noche.
Si no has visto Sense8, puede ser un buen momento para empezarla. Me tragué la temporada primera en un fin de semana, y es probable que haga lo mismo con la segunda.