sábado, abril 18, 2015

Feaga 2015












Hoy nos hemos levantado temprano, hicimos una tortilla de papas, y una ensalada de pimientos asados, y nos metimos en el coche, con cuerpo de excursión. Nos ataviamos con crema y gorras, tuppers y botellas de agua. Totalmente preparadas.
Desde ayer le dije a Emma que hoy haríamos una excursión, y se puso emocionada y nerviosa. Tanto, que anoche le costó más de lo normal conciliar el sueño. Me produce una ternura infinita estas situaciones. La inocencia con la que afronta cada nueva situación, y la emoción contenida que supone experimentar todo aquello que está vestido de diversión.
Recogimos a LaBajista y a ElGuitarrista y pusimos rumbo Sur. Feaga 2015, era nuestro destino.
Este año, el tiempo estaba más fresco, cosa que agradecimos de entrada, porque con el calor y la gente, se hace bastante pesado seguir la feria. Pero el viento se fue poniendo más fuerte a medida que pasaban las horas, y tuvimos que abortar nuestra idea de comer al aire libre.
Cada año, los animales tienen mejor aspecto, y están mejor ubicados. Ya no queda casi nada de aquel recuerdo de la feria que tengo de cuando era pequeña, de animales (bastante apestositos) hacinados y con una terrible cara de tristeza.
Hoy había muchos menos animales, pero de mejor presencia.
Vimos ganado caprino, ovino y vacuno. Muchas especies distintas de gallinas, algunos camellos, y otros tantos burros.
Sigo entusiasmada con las ovejas canarias de lana, que este año había más ejemplares que el año anterior. Y también descubrí con asombro las ovejas más típicas de aquí, la especie pelibuey.
Me gustó mucho el stand del cabildo de Lanzarote, con una muestra clara de todos sus productos típicos, imitando las antiguas tiendas de aceite y vinagre, tan comunes hasta hace pocos años. En este stand tenían una gran cesta con chícharos, que es una legumbre también muy común en las islas. Hacía mucho tiempo que no los veía. Cuando era pequeña los odiaba con todo mi estómago, sin embargo hoy me dieron ganas de comer un caldo de chícharos. Igual va siendo el momento de que los vuelva a comer.
Y como en toda feria agrícola ganadera que se precie, no podía faltar un espacio dedicado a la maquinaria de ayuda, como pueden ser tractores, arados, y demás aparejos. Algo que no conocía y que me llamó mucho la atención, fue la técnica hidropónica de forraje. No me parece muy bien engañar a la semilla para hacerla crecer más rápido, pero desde luego me parece mucho mejor darle esta comida a la cabra en lugar del pienso, que a saber qué contiene.
Al final del paseo está el vivero de flores, preciosas flores, y de donde me traje dos rosales mini y un jacinto. Y donde MiMariposita, que se ha convertido en la chica de los cactus, se quedó extasiada con todos los que había. Le entusiasman los cactus, con sus pinchos y sus flores. De cualquier forma y de cualquier clase. Y como sabe que yo voy con la cámara a cuestas a todas partes, se sienta y me dice: mamá sácame una foto aquí con estos cactus tan enormes!.
Ha sido una gran excursión, que esperamos repetir el año próximo.

1 comentario:

Nieves dijo...

Estas ferias ganaderas son geniales. Nosotros vamos a una de Badajoz. Lo pasamos muy bien y siempre nos traemos algún producto alimenticio a casa para las navidades porque es en octubre :)

Besos!!!